La implantación de la tecnología 5G facilitará la prestación de servicios que requieran gran ancho de banda en movilidad e impulsará nuevas y potentes aplicaciones de Internet de las Cosas, vehículos conectados, transporte inteligente o digitalización de entornos rurales.

Sus cualidades, y la esperada «red de redes» que puede crear, brindarán capacidad y velocidad  muy elevadas (hasta cien veces más rápido que cualquier servicio de banda ancha doméstico) y una latencia menor que nunca, además de forzar una evolución mayor por parte de los operadores de redes móviles.

La conectividad 5G revolucionará desde las retransmisiones deportivas hasta la forma de comunicarse y conducir. Su combinación de velocidad, reacción y alcance puede desarbolar cualquier prestación actual de nuestros móviles. El control de vehículos autónomos, drones, diferente instrumental y dispositivos de realidad virtual e internet de las cosas que proporcionará abrirá la puerta a múltiples usos y tareas.

Pero quizás su mayor aportación sea su imperceptible latencia, que en el futuro podría permitir a un cirujano intervenir sin tener que estar en el quirófano, con unas gafas de realidad virtual y un guante especial para controlar un brazo robótico que realice la operación a distancia. El guante tendrá motores de retroalimentación háptica que se activarán cuando se toque el órgano artificial, lo que dará la sensación de realidad necesaria.

Las compañías han dado en denominar esta idea la «internet de las destrezas», lo que significa que puedes usar tus habilidades a gran distancia y en tiempo real, con el uso de robótica y retroalimentación háptica.

Sin una conexión 5G en tiempo real, nada de esto sería posible. La retroalimentación en la cirugía es sólo un ejemplo de cómo la sensación de tocar funcionará en la red 5G. Con la retroalimentación háptica se podrá trasmitir la sensación táctil de la experiencia, lo que apoya la vista y el sonido de la experiencia de video.

Los vehículos autónomos son claramente otros de los beneficiados de la futura transmisión 5G, hasta el punto que algunos creen que no serían posibles sin ella. La reacción instantánea de la red y la ubicuidad de la cobertura significa que los vehículos podrán usar la tecnología 5G para comunicarse con otros vehículos y sensores, colocados en carreteras o por toda la ciudad, e interactuar con gasolineras o farolas de alumbrado público. Por tanto, no se trata solo de los vehículos, sino también de la configuración y diseño de las futuras ciudades.

Lo cierto es que muy pronto veremos ejemplos de la aplicación de 5G en nuestro ámbito personal y profesional, que mejorarán nuestra calidad de interacción y darán soporte a un buen número de nuevas e innovadoras experiencias.

Por: blog.es.logicalis.com

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